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Cinco formas de saber si un ser querido es víctima de abuso en un hogar de ancianos

Cuando colocamos a nuestros seres queridos al cuidado de un hogar de ancianos, confiamos en que nuestros padres, abuelos u otros miembros de la familia estarán bien cuidados, a pesar de que ponemos su bienestar en manos de extraños.

Uno supondría que con la experiencia y el profesionalismo de los hogares de ancianos se brinde un nivel de cuidado continuo que exceda nuestras propias capacidades para cuidar a un pariente anciano y la mayor parte del tiempo, ese es el caso.

Sin embargo, ha habido un número creciente de casos de abuso en hogares de ancianos en Nueva York y en todo el país que han dejado a muchas familias preocupadas o escépticas sobre la atención que están recibiendo sus seres queridos.

Sospechar que un pariente anciano ha sido víctima de abuso en un hogar de ancianos puede causar una gran cantidad de frustración, ansiedad y confusión y puede ser difícil saber a quién dirigirse y qué pasos dar a continuación.

El primer paso más importante sin embargo, es ir más allá de la sospecha y tratar de establecer si el abuso se está llevando a cabo en un hogar de ancianos. Aunque el abuso en estos lugares puede tomar muchas formas diferentes y todas ellas son una violación inexcusable de la confianza que pusimos en sus manos, hay una serie de señales reveladoras de que algo anda mal.

1) La víctima de abuso se muestra retraída, además de otros cambios emocionales repentinos como depresión o ansiedad. La pérdida inexplicable de peso, los cambios en la personalidad, las manifestaciones de agresión o las disminuciones rápidas en la salud también pueden ser síntomas de abuso.

2) Lesiones inexplicables como hematomas, enrojecimientos, heridas abiertas o cicatrices. Estos tipos de lesiones  son especialmente reveladoras cuando aparecen simétricamente en ambos lados del cuerpo.

3) Huesos rotos, esguinces, dislocaciones o la aparición de anteojos rotos o ropas rotas.

4) Señales de restricción, como hematomas o llagas alrededor de las muñecas o los tobillos.

5) El cuidador se niega a permitirle ver a su ser querido mayor solo, sin su presencia.

Al principio, es posible que no reconozca las señales de abuso en asilos de ancianos y podría atribuirlas a signos de salud deficiente de un adulto mayor o los síntomas de demencia o Alzheimer. Los cuidadores que están perpetrando el abuso también pueden tratar de explicárselos de esa manera, pero eso no significa que deba descartar las señales de advertencia basándose solo en la palabra del cuidador.

Si sospecha que hay abuso de una casa de reposo, debe buscar un conjunto de las señales de advertencia anteriores que ocurren juntas o en sucesión. El abuso en el hogar de ancianos no se limita al dolor físico, sino que también puede incluir negligencia, desde llagas causadas por la cama, malnutrición, condiciones de vida insalubres o ser dejado sucio y sin lavar. También se puede encontrar en forma de abuso emocional, abuso sexual y más.

Si sospecha de abuso o ha confirmado que se está produciendo, es importante actuar rápidamente para detener el abuso y evitar que le suceda a otros. El primer paso es informar del abuso de la casa de reposo a las autoridades correspondientes. Debe notificar a otro cuidador del paciente del hogar de ancianos (uno que no es el cuidador abusivo), el gerente o supervisor de el asilo de ancianos y el director del establecimiento. Si su ser querido está en peligro inmediato, debe comunicarse con la policía.

A veces hablar con los que están a cargo puede hacer una diferencia inmediata, pero la mayoría de las veces eso no es suficiente y alguien debe rendir cuentas porque nadie merece sufrir bajo el «cuidado» de un asilo de ancianos.

Si sospecha que un ser querido es víctima de abuso en un asilo u hogar de ancianos, su siguiente paso es hablar con un abogado experimentado en casos de abusos en hogares de ancianos para ayudarlo a evaluar la situación de su ser querido y guiarlo a través de los recursos legales disponibles.

El equipo de Greenberg & Stein tiene más de 75 años de experiencia legal combinada y tiene una reputación de asumir y ganar casos difíciles. Si bien cada caso de abuso en una casa de reposo es diferente, puede estar seguro de que lucharemos para garantizar que su ser querido reciba la justicia que merece.

Ofrecemos una consulta gratuita y una línea telefónica las 24 horas, por lo que no dude en llamarnos si sospecha que su ser querido es víctima de abuso en un asilo de ancianos en la ciudad de Nueva York. Llámenos hoy al 888-411-3966 para programar su consulta legal gratuita.